domingo, 8 de agosto de 2010

I Am a Rock - Simon & Garfunkel.



"Un día de invierno
en un Diciembre profundo y oscuro;
Estoy solo,
mirando desde mi ventana a las calles de abajo,
en un recién caído velo silencioso de nieve,

Soy una roca,
soy una isla.

He construido muros,
una fortaleza profunda y poderosa,
que nadie puede penetrar,
no tengo necesidad de amistad, la amistad causa dolor,
desdeño su risa y su afecto,

Soy una roca,
soy una isla.

Ni hablar de amor,
he oído esa palabra antes,
está durmiendo en mi memoria,
no perturbo el sueño de los sentimientos que han muerto,
si nunca hubiera amado nunca hubiera llorado,

Soy una roca,
soy una isla.

Tengo mis libros,
y mi poesía para protegerme,
estoy protegido en mi armadura,
escondido en mi habitación, seguro en mi vientre,
no toco a nadie y nadie me toca a mí,

Soy una roca,
soy una isla.

Y una roca no siente dolor;
y una isla nunca llora".

martes, 3 de agosto de 2010

Los sueños.

Hoy tuve lo que yo le llamo un “sueño universal”. Es como una recapitulación de tu vida en la que todos están ahí, como una reunión de despedida. Una clase de sueño que no requiere elaboradas interpretaciones: es un encuentro con lo que es o ha sido más significativo en tu vida, aquello que es único e insustituible y sin lo cual tu alma se siente rota, vacía. Mi habilidad narrativa es nula, pero...

Me encontraba afuera de una vieja cabaña, en medio del bosque, en la noche. Y de entre los árboles me sorprendió mi bebé, brillando con luz propia, contrastando con el entorno, como una luciérnaga. Así como apareció se fue, sin más, como dándome a entender que no me pertenece. La efímera luz de mi vida.

Inmediatamente después, todo el paisaje se iluminó, y frente a mí estaban algunos héroes ficticios de mi infancia y actuales. ¿Extraño, inconexo? Así son los sueños.

De repente apareció mi ex-novia, la tomé de la mano y la besé. Fue un beso tan natural, y sus labios me parecieron simplemente familiares, como si el orden natural de las cosas fuera que estuviésemos juntos. Como cuando una pareja se mira a los ojos y dice “te amo” sin necesidad de palabras.

Luego estábamos en su casa y nos sentamos a la mesa a platicar. En un momento ella se quejó de que le dolían los pies de tanto caminar. Entonces tomé uno de sus pies y comencé a acariciarlo. Me sentí como un héroe; realmente estar con ella era como “estar en casa”, pleno, seguro, a salvo. Después apareció un pariente mío y me dió un mensaje sobre alguien que había muerto. En ese momento desperté y volví al mundo real, pero conservé algo del “sabor” de ese sueño.

La oscuridad en la que vivo. Lo que le dio luz a mi vida. Los sueños olvidados. El amor al que renuncié.

Obviamente todo obedece a reminiscencias de la realidad: seres que aprecio y tengo siempre en mente y referencias de mi aspiración a ilustrador (los héroes de mi infancia). Pero es curioso que los estados de bienestar que no alcanzo en el mundo real los obtengo gratuitamente en mis sueños. Sin mencionar que las “experiencias” son mucho más interesantes.

Me gusta pensar que estas sensaciones oníricas provienen de algún otro lado, pero es más probable que los genere la propia mente al liberarse durante el sueño de las circunstancias materiales. Como sea, son estados que me dejan una suave y placentera impresión, la cual desaparece paulatinamente ante la plana realidad; esos estados sobreviven poco tiempo ante ella.

Sin embargo, en mis sueños puedo reencontrarme con quienes realmente han tocado mi alma.

domingo, 1 de agosto de 2010

Historia de un guerrero.

Una historia que esbocé hace 5 años y no terminé:
"El camino del guerrero es arduo. En el momento que decides recorrerlo, lo que suceda es tu responsabilidad. Lo que sucede afuera es incierto, mas lo que ocurre dentro de tí es tu responsabilidad. Avanzar sin obstáculos no es avanzar realmente, pero los contrarios no te pueden detener, eres tú quien por ellos se detiene.
Aquellos que se abandonan a la ruina y se envanecen de ella ignoran su debilidad, pues no es difícil entregarse al mal y la mezquindad. La malicia y falsedad distingue a los ingenuos, que ignoran ser esclavos de sus debilidades.
Como guerrero, encontrarás sufrimiento y contradicción en el camino, pero deberás aprender de ello sin envilecerte. Entonces lo habrás superado... y te habrás fortalecido".
Estaba el guerrero peleando, rodeado de enemigos, su conciencia a punto de extinguirse; intentando recuperar su enfoque y reconcentrar sus fuerzas, pues en esta guerra, bajar la guardia y dejar de luchar significaba exponerse a un golpe casi mortal, bastante fuerte para enviarlo a la oscuridad.

Sobreponerse era difícil, pues sus fuerzas se habían agotado en el camino, resistiendo los asaltos en turno y divisando los próximos, esperando su momento.

Pero nada lograba vencerlo. Recuperarse, retomar la lucha, volver a caer y levantarse otra vez. Una guerra perpetua.

La duda lo invade y se pregunta si resistirá, si sobrevivirá. ¿Podrá recuperarse a tiempo? ¿De dónde sacará fuerzas? ¿Qué le impulsa a seguir, necedad, costumbre, orgullo o fortaleza? ¿Rendirse o sucumbir firme? ¿Es la muerte, derrota o libertad? ¿Qué tanto se prolongará esta guerra?

Aún no han sanado sus heridas y ya ha recibido otras. Sus fuerzas y voluntad disminuyen; su resistencia comienza a ceder. Sus esfuerzos comienzan a parecerle insignificantes y sus enemigos, imbatibles. Sin embargo, sigue golpeando. Por voluntad o instinto, pero sigue luchando.

De súbito se esfuman sus enemigos, pero éstos volverán, así que no baja la guardia. La soledad le proporciona una paz temporal que es sólo el preámbulo de una confrontación más aguda que la anterior, pero él aprovecha esta calma aparente para reponerse y asimilar el camino recorrido. Se había vuelto desconfiado, temeroso, pero también se había templado. Y vió que siempre, de algún modo, lograría salir adelante, como lo había hecho hasta ese momento; y que sus enemigos, a pesar de todo, no habían podido vencerlo, ni él se había dado por vencido.

"Si después de todo sigo aquí, es posible que cumpla mi destino", se dijo el guerrero meditando.

De esa comprensión obtuvo una incontenible fuerza.